domingo 26 de febrero de 2012

La vida nos puede poner a prueba.

¿Cuántos de nosotros no nos hemos encontrado en una situación difícil? ó ¿Una situación que nos causa dolor? Podría decir que casi todos en esta tierra nos hemos topado con problemas que acaparan cada una de nuestras fibras llenándonos de desesperación, ansiedad y tristeza.

Estas pruebas pueden abarcar una enfermedad terminal, una profunda tristeza, la muerte de un ser querido, etc. ¿Por qué a mi? Preguntamos muchas veces, cuando en realidad tendríamos que preguntar ¿Para qué vino a mi? 
            - Complicado ¿no?

A veces es necesario pasar por pruebas para que nuestro carácter sea formado, nunca es fácil pero Dios da las fuerzas para continuar, su amor nos mantiene de pie aunque las fuerzas sean nulas, su amor sostiene nuestra fe para creer en que lo  imposible puede ser posible, su fidelidad nos da la certeza de que nunca estaremos solos aunque nos sintamos rodeados de una inmensa obscuridad.

Hoy me tope con un bello escrito que me hizo pensar en lo que he vivido y lo que han vivido mis amigos y personas a quienes amo. 
 
"A veces la vida nos pone a prueba, más allá de las dificultades cotidianas, de los problemas que todo el mundo puede llegar a tener.  Pueden llegar a nosotros momentos realmente duros, momentos que hagan tambalear nuestra esperanza.  
Algunos, quizás, han optado por asumir la desilusión y vivir en el pesimismo. Otros, posiblemente, se han armado de valor, y han continuado con fe, con la mirada puesta en el norte de sus sueños y en el deseo de reconstruir sus vidas.

La vida nos puede poner a prueba, pero, si nos ponemos en las manos del Eterno, y seguimos adelante con una oración en los labios, todo lo que se había perdido puede florecer nuevamente, y aunque ciertos recuerdos siempre hagan que tiemble nuestro corazón estaremos allí, firmes en la fe y en la esperanza dispuestos a vencer cualquier tormenta"

La clave es ¡No desanimarnos! Este post se lo dedico a  mi familia y amigos y que están pasando por una prueba. Nunca nos cansemos de dar gracias y confiemos en Dios que él hará.

"Cuando dejes de mirar a las dificultades de tu vida como obstáculos y comienzas a verlas como escalones, subirás por encima de tus dificultades y ganarás algo de ellas. Te harán más fuerte y sabio." (Pr. 24:16)
  

jueves 22 de septiembre de 2011

Rompiendo el silencio

Hace mucho que no escribía y decidí tomarme un tiempo al que llamo "el silencio pausado". ¿Por qué el silencio pausado? Porque cuando se pasa por situaciones que tocan lo profundo del alma uno tiende a encerrarse en sus pensamientos y sentimientos ahogándolos en el silencio y no exteriorizamos lo que sentimos pero hoy decidí pausar "ese silencio" para abrirles mi corazón. 

Siempre he pensado que la vida da vueltas inesperadas y nos hace caer en situaciones que efectivamente nos hace madurar y nos cambian para bien o para mal. Hace seis meses mi vida entera dio un giro inesperado, perdí a una persona importante en mi vida quien no solo era mi hermano, sino mi mejor amigo y ahora es mi ángel.

Aun recuerdo esa tarde del 22 de marzo de este año cuando pacientemente esperaba un milagro, poniendo mi corazón en que lo imposible podía ser posible, en que lo irreal podía ser real, en donde la esperanza podía mas que el miedo, en donde mi fe sobrepasaba mi humanidad y mis dudas... pero aún así, lo inevitable paso mi hermano falleció.


Aun puedo ver a mi hermana entrando a mi habitación diciendo "Josué ya no va a regresar" y recuerdo ese dolor que atravesaba el pecho ese mismo que te deja sin aliento, esa tristeza y ausencia que envolvía el ambiente en casa, esas dudas y preguntas que asaltan la mente y esas lagrimas que brotaban de lo más profundo de mi alma...


Evidentemente no se olvida de la noche a la mañana, si a pesar de seis meses ya aun se extrañan sus risas por la casa, el ruido de su batería, el sonido de su piano, la gracia con la que hablaba, las conversaciones que teníamos desde filosofía de la vida hasta como resolver una ecuación diferencial... sin embargo aprendí que las cosas tienen su razón de ser y que nada pasa sin que El Eterno no lo permita, todo esta bajo control aunque no parezca.

Aprendí que cada día vivido es un regalo y que la muerte es un milagro porque hay personas que aún teniendo salud y vida desean morir pero no mueren y hay otras que viven intensamente  pero la muerte les saluda inesperadamente.  Por eso siempre he dicho que vivir es para valientes porque requiere mucho coraje ponerse de pie ante la vida y hacerle frente porque es muy fácil rendirse.

TODOS moriremos algún día eso es inevitable por eso amemos intensamente, riamos todo lo que podamos,  abracemos a quienes amamos, expresemos lo que sentimos y seamos felices porque si aprendemos a vivir de esa manera cuando la muerte nos espere a la vuelta podremos devolverle una sonrisa e irnos en paz sabiendo que al final no nos llevamos nada pero si podemos dejar huella en las personas con quienes nos relacionamos.


Mi Dios  ha sido fiel, ha consolado mi corazón de una manera sobrenatural, tal ves no entienda ahora porqué permitió que mi hermano se fuera pero de algo estoy segura que sus propósitos siempre son buenos, agradables y perfectos. Siempre digo que mi hermano solamente se adelantó ya que estar ausente en cuerpo es estar presente con Cristo y ¡que gran verdad! anima mi corazón.


Termino diciendo que vale la pena vivir y que la riqueza mas grande que podemos tener son los amigos y la familia por eso ¡Que valga la pena cada día vivido! 

Saludos.
Ceci